México, un país para aprender español pero no de tráfico.
gabby
Estuve discutiendo con un amigo peruano sobre el tráfico en el Distrito Federal. Él estaba bastante contento con el sistema de autopistas en la capital mexicana mientras que para mí eran un completo martirio.
Aunque debo aceptar que comparado al sistema de carreteras peruanas, México está muy bien planeado.
Algo que me llamó la atención de la ciudad capital fue su extensión y por tanto su tiempo de viaje. Lo que sucede es que se trata realmente de una ciudad muy grande, cuyo casco urbano (no me pregunten qué es exactamente porque no lo recuerdo) alberga cerca de 23 millones de habitantes.
Y viajar de un extremo a otro de la capital es “viajar” realmente, no es un simple paseo en subterráneo. Por cierto, cuando quise viajar por subterráneo en el DF, me recomendaron que me abstuviera de hacerlo a menos que disfrutara de los viajes en subway a horas punta en Nueva York pero ‘duplicado’.
Al comienzo no entendí bien lo que significaban esas palabras, es más, cuando me lo explicó un amigo mexicano, me dijo que quizá hubieran exagerado un poco en la escuela de español con ese ejemplo, aunque teniendo en cuenta que si a veces no asustas a las personas no entienden…
Luego entendí que el sistema de subterráneo era muy barato en el DF y solía ir abarrotado de gente, por lo que alguien en su sano juicio y que tenía las posibilidades de acceder a un mejor transporte, lo pensaría diez veces.
Aunque nunca viajé en este tipo de transporte, extrañamente, saber que existía, me hizo sentir un poco más en casa. Por otro lado, si bien movilizarse en la ciudad a veces me parecía tedioso, me fui inmunizando rápidamente.
Tampoco es que hubiera todo el tiempo una congestión espantosa, creo que a veces uno tiende a exagerar para hacer sus relatos más interesantes, pero en definitiva no soy una persona que disfrute de los viajes en autos colectivos, ya que en mi país manejo mi propio automóvil.
Lo que sí me sorprendió, y coincidí con mi amigo peruano, es que las carreteras para llevarte a otras ciudades están muy bien hechas, al menos durante mi estadía los viajes a Oaxaca y Guadalajara fueron tranquilos, relativamente rápidos y con bonitos paisajes.
En los pueblos pequeños el problema del tráfico no existe y también es divertido subirse a los pequeños colectivos para el pueblo que hay, aún cuando también hay buses turísticos.
Creo que las horas en donde más me molestaba el tráfico era en las noches en el DF, sobre todo los viernes y sábados, donde pareciera que todos los mexicanos se habían puesto de acuerdo para salir al mismo tiempo (aunque acepto que esto lo he pensado en mi propia ciudad entre muchas maldiciones).
Lo mejor para evitar el tráfico, es preguntar por las horas de más alta congestión, con tener una idea clara de esto, seguramente se podrá evitar malos ratos y e podrá disfrutar de lo mejor del DF sin ningún problema.
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